En Laguna de Duero entre los años 2022 y 2023 se han dejado de gestionar más de 1 millón de euros, que fueron devueltos a la Junta de Castilla y León.
Un año más, nos vemos en el deber de denunciar la pésima gestión que viene realizando, el equipo de gobierno, de los Servicios Sociales, devolviendo más de 596.166 € de 2023. Esto supone más del 31% de la asignación que nos corresponde del reparto del Acuerdo Marco.
Tendría que haber 21 Trabajadores/as Sociales y en el 2023 hubo apenas 11 trabajadoras, esto supone que con la mitad de trabajadores hay muchas necesidades a las que no se pueden llegar. Es triste que no se llegue por falta de recursos, pero más triste aún es que habiendo recursos económicos no se llegué a las personas más vulnerables porque no sepan gestionarlos.
El Grupo Municipal Socialista denunció en el pasado pleno, que se devuelve dinero de todos los programas: Acción Social Básica (son los profesionales que detectan, valoran y proponen intervenciones) se quedaron sin gestionar 200.834 €. Prestación a la Dependencia 134.154 €, Ayudas económicas de Emergencia 22.110 €, Inclusión Social 86.169 €, Atención y protección a la infancia 94.987 €, Protección y atención a la Familia 203.887 € en Intervención en Drogodependencias han devuelto toda la partida 57.290 € y llevan desde el año 2018 con el Plan de Drogas paralizado por la falta de técnico/a. Esta falta de gestión nos está llevando a un deterioro muy serio en los Servicios Sociales de nuestro municipio.
A la vista de los resultados cualquiera podría deducir que somos un municipio donde no hay necesidades, no hay desfavorecidos y nadie tiene necesidades de ayudas económicas, no hay familias desfavorecidas, no hay problemas de adicción a drogas y no hay personas con necesidades especiales. Pues bien, lo que está ocurriendo es que hay una deficiente gestión de los Servicios Sociales.
Como oposición tenemos la obligación de denunciar esta situación que afecta principalmente a los ciudadanos más desfavorecidos y vulnerables de Laguna de Duero y sacar los colores a quienes son incapaces de gestionar nuestros servicios sociales como se merecen.