El uso adecuado del lenguaje, mejora la comunicación y evita interpretaciones incorrectas de una misma realidad. Los ciudadanos nos estamos acostumbrando a leer o escuchar en titulares, mensajes cortos que supuestamente definen una gran realidad, vamos, como un pequeño resumen de un hecho o acontecimiento.
Pero otras veces animados por el mismo, optamos por leer la noticia al completo. Y de aquel titular que encabeza la noticia, al contenido de la misma difiere bastante, es más, en ocasiones el titular queda en entredicho y cogió con pinzas sobre una serie de hipótesis que son desarrollados en el cuerpo de la noticia.
Como es sabido por todos se está realizando en Laguna de Duero la instalación de una nueva canalización de agua en el municipio, que consiste en una nueva red instalada encima de la antigua de fibrocemento, sustituyendo solamente en el caso de los entronques o empalmes la anterior instalación. Evidentemente el coste de la retirada de la vieja canalización, su tratamiento específico por su composición de amianto y los trastornos que sufrirían los vecinos por el corte de suministro serían muy elevados.
Nuestra obligación es informar sobre las obras para mejorar el bienestar de nuestro convecinos, pero de una forma clara y objetiva.
Que lo ideal y ecológico hubiera sido “SUSTITUIR” (poner una red en el puesto de la otra) y poder tratar de forma responsable los residuos de la vieja canalización de fibrocemento, y no dejarles ocultos bajo tierra. Pero lo que se esta haciendo es colocar una canalización paralela a la vieja, como recoge la “memoria del proyecto de sustitución de fibrocemento.”
Evidentemente la nueva canalización supondrá una mejora en los estándares de la calidad del agua y sin riesgo futuro para los vecinos de Laguna de Duero, pero cabe preguntarse que consecuencias tiene el dejar los residuos tóxicos tapados bajo el pavimento.